Seudónimos, homónimos y homúnculos

Éramos pocos. Estábamos en medio del torbellino de las corrupciones peperas cuando salió lo del seudónimo del subvencionado sociata –venga, alégrame el día que aún pactamos. Hay una fundación de un partido político que, como todas las fundaciones de todos los partidos políticos, sirven para eso y se mantienen gracias a eso. Allí moraba un avezado especialista en corrupción que, dijeron, como viera que ganaba mucho menos dinero del que su excepcional curriculum merecía, se inventó un seudónimo femenil para trincar a dos manos. Así que cuando firmaba como él mismo, pasta, y cada vez que firmaba como Amy, querida Amy, pastón. Pero luego salió su ex afirmando que ella no era él sino que ella era ella. Un vodevil.

Luego está la despedida del duque empalmado. ¿En quién estaría pensando? Un esperpento.

Imagen 2Se estrena en Madrid obra de Antonin Artaud que en su momento supuso para el autor un fracaso de magnitud tal que lo empujó a viajar a México en busca de viejos y nuevos mitos. Teatro de la crueldad en donde todo es puesta en escena de aquel hombre desequilibrado que se preguntaba cuál era el valor espiritual de los artistas fusilados por la revolución rusa y contestaba susurrándose que “los artistas son responsables, hoy más que nunca, del desorden social de la época, y si los artistas hubieran sentido verdaderamente su época, no hubiesen sido fusilados por la revolución rusa” (pregunta: ¿es doctrina aplicable a nuestros faranduleros subvencionados tan faltones de consuno con los representantes del gobierno que no son de su cofradía?)

El idioma español ha prestado buen número de voces a otros idiomas. De las surgidas de nuestra convulsa historia otras lenguas incorporaron términos como guerrilla y guerrillero, camarilla y pronunciamiento, intransigente y quinta columna. Aportaciones que nos definen a diestra y siniestra.

Decía Popper que la búsqueda de la verdad exige, al menos, imaginación, ensayo y error, y el descubrimiento gradual de nuestros prejuicios a través de la imaginación, del ensayo y del error y de la discusión crítica. Es lo que nos dejaron los griegos en herencia y me da que ya la hemos dilapidado.

Parece que un periódico deportivo muy leído ha decidido acabar de una vez y por todas con eseportuguésquéhijoputaes, el entrenador más talentoso que haya dirigido nunca al mejor equipo de fútbol de la historia. El periodista poligonero de turno–nos debemos a nuestros lectores-, publica que los jugadores no quieren verlo ni en pintura y exigen que se vaya, o él o nosotros tú eliges querido presidente. El querido presidente convoca rueda de prensa para responder al periódico que la información es una patraña, y los jugadores aludidos rubrican el amén.

El plan de comunicación de riesgos se basa en la aprehensión del riesgo, en su representación mental. A cada elemento de riesgo percibido es posible atribuir alguna clase de beneficio. De modo que la identificación de riesgos y el balance riesgo/beneficio es un incesante proceso interactivo. Como el riesgo se diluye cuando se pueden controlar factores potencialmente peligrosos, la comunicación de riesgos se construye a partir de investigaciones que identifiquen situaciones peligrosas, se analicen de los factores que las generan, se estudien las actitudes externas e internas frente al sujeto u objeto que represente un riesgo, se comprueben la sensibilidad hacia dicho riesgo y se implante el adecuado flujo de comunicación evaluando la credibilidad del mensaje y la credibilidad de la fuente.

El riesgo era sencillo de identificar, el riesgo era la personalidad del entrenador: un riesgo a largo plazo aunque no necesariamente irreversible. Pero quizá los responsables de la comunicación del mejor club de fútbol de la historia erraron en el diagnóstico y el riesgo vino a dar en crisis virulenta desde el primer día. El gap en la comunicación aumentó hasta convertirse en abismal falla. Una vez llegado el tiempo del odio de poco sirve la información y la comunicación. Y ya que nadie ha podido demostrar su culpabilidad deberían estos sans culottes de la prensa deportiva permitirle al menos sacar la cabeza de la guillotina para que pueda demostrar su inocencia.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Comunicación, Política y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s